La Cosecha y Los Girasoles fueron los dos primeros cuadros que vi de Van Gogh. Tenía 13 años, estaba en 1er año y fue gracias al laminario de Educación artística pues había que recortar "algo" para un trabajo.
Los Girasoles me parecieron horrorosos al igual que el Cristo amarillo de Gauguin, también en el laminario. Para mí, pequeña insolente, ambos cuadros estaban "mal pintados" y había "mucho amarillo". (En realidad, siempre he tenido problemas con ese color, nunca me ha gustado y cuando lo he llevado me sentía cual momia apergaminada.) Para colmo, mi profesora de Educación Artística contó la historia de la "oreja mutilada" y quedaron sentenciados : locos, alcohólicos (... pare usted de contar), decreté que no me interesaban. ¡La ignorancia es la madre de todos los vicios!
Afortunadamente, mi suerte no estaba sellada y la vida me ha permitido rectificar y darle al César lo que es del Césear y a Van Gogh y Gauguin el cariñito que se merecen. Con este último me reconcilié hace poco tiempo. Pero ésa es otra historia y, en este momento, es Van Gogh quien ocupa mi tiempo y vacaciones.
Retomando el hilo, a diferencia de los Girasoles, la Cosecha me gustó. No recuerdo exactamente por qué, sencillamente me gustó. He recordado todo esto mientras miraba el cuadro en alta resolución. Al observarlo, sentí una suerte de descarga eléctrica y estuve contemplándolo sin preocuparme del tiempo, recorriéndolo de arriba a abajo, de derecha a izquierda. Lo he disfrutado enormemente.
En una de las cartas a su hermano Théo, Van Gogh escribe : "Cela m'a un peu contrarié mais dans les intervalles ensoleillés, tout de même, je viens de terminer une toile représentant des terres labourées. Un ciel bleu avec des nuages blancs. Un inmmense terrain de lilas cendrés, des mottes innombrables, l'horizon de collines bleus et de buissons verts avec des petits mas à toits orangés". (1)
El pintor describe la Cosecha destacando los elementos que definen el paisaje : el sol y el campo; y los diferentes colores utilizados en su representación. El azul en sus diferentes tonos : el celeste verdoso para el cielo y el añil para las montañas del fondo y para salpicar la composición (lo vemos en la carreta del centro y también en las patas de los caballos) y, a veces, para dibujar las formas en alternancia con el negro. El naranja, su complementario, para los techos de las granjas y también para dibujar una parte del contorno del gran almiar (situado a la izquierda del primer plano) y del pequeño arado, que limita el gran plano central del primero.
Me gusta el contraste entre ese plano central despejado y ordenado, donde predomina un amarillo deslumbrante, limitado, al fondo, por las montañas y , delante, por las parcelas llenas de pequeños matorrales, separadas por vallas color ocre con ciertas pinceladas de azul.
La Cosecha es un verdadero espectáculo cromático, toda una invitación para escapar del frío, la humedad y el cielo gris y refugiarse en los campos mediterráneos.
__________________
(1) Traducción : Esto me ha contrariado un poco, sin embargo, gracias a los momentos de sol, acabo de terminar un lienzo que representa tierras labradas. Un cielo azul con nubes blancas. Un inmenso terreno de lilas color ceniza, innumerables terrones, el horizonte de colinas azules y matorrales verdes con pequeñas granjas de techos anaranjados.